Prima de Riesgo de Trabajo 2027: por qué se gestiona antes de febrero

La gestión integrada entre Salud Ocupacional, Seguridad e Higiene, RH y Operación.

Por la Dra. Ana Laura Yáñez Carbajal, Subdirectora Médica de Salud Ocupacional en VivaWell

Prima de riesgo

Cuando hablamos de Prima de Riesgo de Trabajo, febrero suele concentrar toda la atención. Se revisan los casos, se valida la información, se realiza el cálculo y finalmente aparece el porcentaje que acompañará a la empresa durante el siguiente periodo.

Pero hay algo que siempre me parece importante recordar: cuando llegamos a febrero, prácticamente todo lo que podía impactar en ese resultado ya ocurrió.

La Prima que una empresa determinará en febrero de 2027 se construye con la siniestralidad registrada durante 2026. Por eso, desde una perspectiva de gestión, los meses previos al cierre del año son mucho más interesantes que el momento del cálculo. Lo que ya sucedió no puede cambiarse, pero todavía podemos entender qué está generando los eventos, dónde se están concentrando y qué podemos hacer para evitar que esos mismos patrones continúen.

La cantidad de accidentes no cuenta toda la historia

Una de las simplificaciones que más escucho cuando hablamos de Prima es mirar únicamente cuántos accidentes tuvo una empresa. Por supuesto que la frecuencia importa, pero el cálculo también obliga a mirar las consecuencias de esos eventos.

La fórmula considera la población promedio expuesta al riesgo, los días subsidiados por incapacidad temporal, las incapacidades permanentes y las defunciones, además de los factores establecidos para su determinación.

Esto hace que dos empresas con una cantidad similar de accidentes puedan tener situaciones muy diferentes. No es lo mismo un evento que genera pocos días de incapacidad que uno que deja consecuencias de mayor severidad.

Por eso, cuando revisamos cómo viene el año, la conversación no debería terminar en “¿cuántos accidentes tuvimos?”. También necesitamos entender cuántos días subsidiados generaron, qué incapacidades permanentes existen, dónde se concentran los eventos de mayor severidad y qué casos requieren seguimiento.

Incluso una reducción en el número de accidentes no significa necesariamente que todo el impacto desaparezca de inmediato. Existen eventos cuyas consecuencias pueden continuar teniendo relevancia posteriormente, por ejemplo a través de recaídas o revaluaciones de incapacidades permanentes.

Mirar solamente la cantidad de accidentes puede dar, entonces, una lectura incompleta del riesgo.

La Prima muestra una parte del costo

Hay otra razón por la que me parece importante ampliar la conversación.

Mucho antes de que un evento aparezca reflejado en la Prima, la empresa probablemente ya absorbió buena parte de su impacto.

Una persona estuvo fuera de su puesto. Alguien tuvo que cubrir esa posición. Tal vez fue necesario reorganizar un turno o redistribuir tareas. RH administró la incapacidad y Operación tuvo que adaptarse para sostener la actividad. Dependiendo del caso, esa situación puede durar días, semanas o incluso más.

Por eso, la Prima hace visible una parte del costo. La operación ya absorbió otra.

Cuando Dirección analiza este indicador únicamente como un porcentaje relacionado con el IMSS, queda afuera una parte importante de la conversación. Detrás de la siniestralidad también puede haber días perdidos, ausentismo, reemplazos, productividad y continuidad operativa.

Y ahí es donde la Prima deja de ser solamente un cálculo anual y empieza a servir como una señal sobre cómo se está gestionando el riesgo dentro de la organización.

Lo que revisaría antes de cerrar el año

Si una empresa quiere entender qué está construyendo hoy su Prima de 2027, yo no esperaría a febrero para reunir la información.

Este es el momento de revisar qué tipos de eventos se están repitiendo y si se concentran en determinados puestos, áreas o poblaciones. También de analizar cuántos días subsidiados están generando, qué incapacidades permanentes tenemos identificadas y si existen recaídas o revaluaciones que necesitan estar correctamente trazadas.

Pero, sobre todo, revisaría qué causas se están repitiendo detrás de esos eventos.

Porque ahí está la diferencia entre explicar el resultado y gestionar lo que viene.

Si encontramos que una misma lesión aparece recurrentemente en determinado puesto, o que una población concentra una parte relevante de los eventos, la pregunta ya no debería ser únicamente cómo impactará eso en la próxima Prima.

La pregunta debería ser: ¿qué estamos haciendo hoy para que no siga ocurriendo en 2027?

De calcular la Prima a gestionar el riesgo

Responder esa pregunta exige mirar más allá del área que realiza el cálculo.

Salud Ocupacional conoce las consultas, las lesiones, las restricciones y las incapacidades. Seguridad e Higiene conoce las exposiciones, los puestos y los procesos. RH puede dimensionar ausentismo y días perdidos. Y Operación conoce qué sucede realmente en el trabajo y dónde existe capacidad de intervenir.

Cada área tiene una parte de la historia.

El valor aparece cuando esas partes se conectan.

Un mecanismo de lesión que empieza a repetirse deja de ser solamente un dato médico cuando Seguridad puede relacionarlo con una exposición. Un grupo de incapacidades deja de ser únicamente un dato de RH cuando puede asociarse con una población o un puesto. Y una acción de Seguridad deja de ser solamente una medida implementada cuando Salud puede observar después si las señales que la originaron efectivamente disminuyeron.

Ahí es donde pasamos de calcular la Prima a gestionar el riesgo que la construye.

Y por eso febrero, aunque sea el momento en que vemos el número, llega tarde para empezar esa conversación.

La conversación de 2027 empieza ahora

Si la planificación de Salud Ocupacional para 2027 ya está sobre la mesa, este es un buen momento para revisar no solamente cuál podría ser la próxima Prima, sino qué la está construyendo hoy.

Qué eventos se repiten. Qué poblaciones concentran el riesgo. Qué consecuencias están generando. Qué información todavía permanece separada entre áreas. Y, sobre todo, qué decisiones podemos tomar antes de que esas señales vuelvan a convertirse en eventos.

Porque conocer la Prima permite explicar un resultado.

Entender qué la está generando permite gestionar lo que viene.

La Prima de Riesgo se presenta en febrero, pero el riesgo se gestiona durante todo el año.

yanez

La Dra. Ana Laura Yáñez es médico epidemiólogo, especialista en Epidemiología y Medicina Preventiva por el IPN y Grupo Ángeles. Cuenta con una Maestría en Medicina Laboral y una Maestría en Dirección y Gestión de Instituciones de Salud y Bienestar Corporativo por la Universidad Anáhuac.

Durante cinco años encabezó la gerencia corporativa de salud ocupacional de TRAXION, la empresa de transporte y logística más importante de México, diseñando programas y estrategias corporativas de salud. Actualmente es Subdirectora Médica de VivaWell. Desde ahí lidera los equipos de telemedicina y de salud ocupacional en sitio que atienden a empresas cliente en todo el país, con un enfoque de prevención, cumplimiento normativo y bienestar de los colaboradores.